En referencia al lanzamiento del nuevo Ferrari Luce, me permito retomar este blog para dejar a la posteridad mis impresiones.
El diseño general del Ferrari Luce fue liderado por la agencia LoveFrom de San Francisco, de Jony Ive, promotor del iCar, el proyecto automotriz cancelado por Apple. Es un clara exploración utilitaria, muy similar a las cachuchas y tenis donde Ferrari otorga derechos de uso de marca. Algunos recordamos al Motorola Nextel I867 Ferrari Edition y al Sharp 902 Ferrari y esta apuesta va en esa dirección, pero sin colaboraciones, sino supervisado directamente por Flavio Manzoni, del Centro de Estilo de Ferrari.
Ya en los 2010s se fundó el Centro de Diseño (actualmente Centro de Estilo) de la marca, desarrollando impresionantes propuestas como el, LaFerrari de 2015, Monza 2018, 296 GTB de 2021 y SF90 Stradale de 2024. Integrando el diseño como parte de sus operaciones, pero "distrayendo" a la empresa del enfoque fundacional trazado por Enzo Ferrari.
ANTECENDENTES
Ampliemos un poco los antecedentes. En la carrera por la eficiencia de los motores térmicos durante todo el S.XX, el valor agregado estaba en la ingeniería mecánica de precisión, y con ese cimiento Ferrari erigió su valor de marca. Incluso el surgimiento de su acérrimo rival, la marca bolognesa Lamborghini, justamente radica en su crítica por funcionalidad y practicidad (en las escalas que un superdeportivo permitiera), algo que para Ferrari era secundario. No hablo solo de la famosa anécdota del latoso clutch Fichtel&Sachs de tractor que utilizaba el Ferrari 250 GT, sino mucho más adelante, ya bien entrados los años 90, cuando el F40 todavía se abría jalando un cable flojo, ya ni hablar de elevadores eléctricos ni radio, logrando el auto matriculable de mayor desempeño deportivo de todos los tiempos según los puristas. Ejemplos que se resumen en el aforismo "Yo construyo motores, la envoltura te la regalo" en referencia al enfoque que Enzo Ferrari expresa en su autobiografía "Le mie gioie terribili" (Mis gozos terribles, 1964).
Retomemos la cronología con enfoque a su estilo. Cuando Enzo era el propietario absoluto encargó las carrocerías de los 40s y 50s a Carrozzeria Touring de "Cici" Anderloni; y progresivamente transitó a la casa Scaglietti en los 50s y 60s. Cuando muere su hijo Alfredo "Dino" Ferrari, la familia se desintegró y volvió a Enzo aún más huraño, causando un declive financiero de sus fábricas que terminó en la venta de la mitad de la marca a Fiat (la empresa que lo rechazó cuando aplicó para mecánico antes de la WWII). Acordando que Enzo se quedaría con la gestión autónoma de la escudería de competencia, lo que siempre fue su pasión y motivo para seguir adelante con arrolladores resultados mientras Enzo vivió (hasta 1988).
Ya en control corporativo de Fiat, de la familia Agnelli, dejan como Vicepresidente de Operaciones al hijo (fuera de matrimonio) de Enzo, Piero Ferrari y la marca retoma su éxito comercial delegando el diseño de sus carrocerías a la firma turinesa Pininfarina con distintivos ejemplares como el Testarrosa de 1984, F40 de 1987, el Rossa Concept del 2000, el Enzo de 2003 entre otros;
SIGLO XXI: COTIZANDO EN BOLSA
Ya sin la visión de Marchonni, el grupo Exor asigna como CEO de Ferrari al físico Venedetto Vigna, que ha dirigido los esfuerzos de electrificación de la marca empezando por el híbrido SF90 Stradale (ya diseñado internamente por Flavio Manzoni); en una polémica estrategia para ampliar los segmentos de mercado: por ejemplo, lanzando la primera SUV de la marca, la Pourosangue. No solo traicionando los ideales de Enzo sino del principio de exclusividad que sustentan el valor de la marca.
MALOS MANEJOS
EL LUCE
Los páneles cuartos traseros intentaban enmarcar la fascia trasera, pero son muy gruesos como si diseñaran un celular miniatura. Y la fascia que intentan enmarcar no remata: Ni fibra de carbono, ni patrones generativos ni nada... simplemente repite el material. Eso sí: Cuatro calaveras perfectamente circulares para recordar que anhela ser un Ferrari.



























